Cuando florezcan las palabras que sembré en tu corazón
y con cada gesto tuyo me devuelvas a mi calma,
cuando mires en el fondo de mi alma
y puedas leer las telarañas que tejía para ti,
y no escondas las manos que me mecen...
cuando tu corazón grite el final de tu silencio,
y se escuchen tus suspiros por mis esquinas...
y con cada gesto tuyo me devuelvas a mi calma,
cuando mires en el fondo de mi alma
y puedas leer las telarañas que tejía para ti,
y no escondas las manos que me mecen...
cuando tu corazón grite el final de tu silencio,
y se escuchen tus suspiros por mis esquinas...

Entonces, cuando eso ocurra,
ResponderEliminaroirás mi llamada bajo la sombra de un olivo.