Aire en tus cabellos, arruga en la comisura de tu boca, rayo de luz sobre los pies de tu cama; la noche más blanca de las noches obsesivas ha llegado del frío y el frío fue un soplo del adiós para el principio.
Detente en mí un instante, habla mi piel en ti y ha roto el tiempo.
Detén por un momento el aire, pon a mis pies eternidades, suprime las distancias.