Me beberé de un sorbo todas las memorias y asomada a mis abismos acogeré dulcemente en mi regazo todas tus miradas.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Lento
Me beberé de un sorbo todas las memorias y asomada a mis abismos acogeré dulcemente en mi regazo todas tus miradas.
Por la mirilla
Ayer, fue ayer cuando tembló tu aliento sobre mis labios, ayer cuando no eras... ayer, sólo unas letras escritas con dos dedos en un teclado.
Mañana, era mañana cuando te respiraba... cuando rozaba el cielo con tu mirada.
Hoy, es hoy cuando se queda el eco a jugar con las sombras de mis enaguas.
Mañana, era mañana cuando te respiraba... cuando rozaba el cielo con tu mirada.
Hoy, es hoy cuando se queda el eco a jugar con las sombras de mis enaguas.
Doce
Un vuelo, dos golpes de mar sobre mi barco; tres estrellas temblando bajo las aguas lentas, cuatro dedos de frente y cinco sueños rotos.
Seis margaritas desnudas entre mis manos, siete días sin noches y ocho noches sin luna; nueve caricias breves, y diez letras vacías que dibujó la espera.
Once notas sin prensa y doce despedidas.
Seis margaritas desnudas entre mis manos, siete días sin noches y ocho noches sin luna; nueve caricias breves, y diez letras vacías que dibujó la espera.
Once notas sin prensa y doce despedidas.
martes, 29 de mayo de 2012
Escarcha
Me comí las esperas que tú sembraste sobre la alfombra, no pude imaginarme la voz de tus fantasmas, no miré los colores de tu mirada inconclusa.
Sólo pude escuchar los besos que perdiste, las manos impacientes sobre lechos ajenos, la lluvia de reproches que escupiste al abismo.
Y te miré alejarte mientras dormía abrazada a la escarcha que tú me regalabas.
Sólo pude escuchar los besos que perdiste, las manos impacientes sobre lechos ajenos, la lluvia de reproches que escupiste al abismo.
Y te miré alejarte mientras dormía abrazada a la escarcha que tú me regalabas.
lunes, 28 de mayo de 2012
Veo, veo
Desde mi ventana te veo pasar, pasas igual que pasa el tiempo, digno, implacable, firme y seguro... pasas igual que si fueses agua metida en un pañuelo; igual que el viento pasa entre las rendijas de una puerta vieja.
Pasas de largo para no dejar huella, pero quedan tus letras pegadas en el suelo, queda tu aroma agarrada a un susurro; y quedan, quedan por siempre todos los roces de unos suspiros que descuidó mi vuelo, y que se hicieron sombra sobre tu lecho.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Escondidos
Escondido entre los pliegues de mi falda tengo un beso.
En los labios suspendidos mil te quieros,
paseando por tu espalda he dejado mis caricias...
El reloj se ha parado en un suspiro eterno.
En los labios suspendidos mil te quieros,
paseando por tu espalda he dejado mis caricias...
El reloj se ha parado en un suspiro eterno.
Blanco
Amanece en mi pueblo, siento hoy, quizá más que nunca, cómo se vuelca el baúl de las infancias y caen a mis pies cada uno de mis días, llueven imágenes, están haciendo una montaña a mi alrededor cubriéndome... Apenas puedo asomar los ojos para tratar de adivinar si queda algo por llegar.
Y la nieve de mis cumbres, que se asoma entre mis dedos...
Y la nieve de mis cumbres, que se asoma entre mis dedos...
De prestado

Préstame tus labios para que pueda besar mi propia pena, prestame tus brazos y así podré abrazar mi cuerpo mientras duermo. Préstame tu sueño porque solo así podré dormir serena.
Préstame tu mágica escalera y saltaré las vallas del camino... préstame tus alas, tu sonrisa, tu mirada. Prétame tus pies descalzos para que pueda sentir la arena de la playa.
lunes, 21 de mayo de 2012
Quién
Quién dijo que era tarde para poder crear un sueño, quién vino para darme lecciones de vida.
Acaso no sabían que escribiste mi destino con tu pluma, no pudieron ver tu nombre grabado en mis pupilas, ni los besos que tejías bajo el sol de aquel verano... o quizás escondí mis alas bajo el peso agotador de la costumbre.
Y... aquí estoy rozando con mis dedos el sabor de tus desvelos, deshojando las distancias...y aquí estamos regalándonos la vida.
jueves, 17 de mayo de 2012
Serena
Vendrán los nuevos días a limpiar la mirada...
vendrán suaves tus manos a llenar mis olvidos,
vendrá dulce tu aliento a enseñarme el sendero...
y tus besos llegarán uno a uno a serenar mi otoño.
martes, 15 de mayo de 2012
Alientos
Te acercabas léntamente hacia mis besos, y yo, temerosa de quedarme para siempre en tu mirada, me bebí de un solo trago la sonrisa de tus labios y perdí el sentido del mañana para volar colgada de tus alas persiguiendo sin tregua los ahora.
Y desperté una madrugada en plena confusión de abrazos enredados, con tu piel sobre mis huesos y tu aliento por bandera.
Esta noche se vistió de blanco inmaculado para cumplir la promesa de mis sueños.
lunes, 14 de mayo de 2012
Acallando mariposas
Amor túnel de viento que arrasa con todas las verdades camufladas, amor que se actualiza a golpe de teclado, amor de presunta vanidad mal entendida.
Penúltimo amor de ingenua adolescencia rezagada, amor sendero de palabras derretidas al calor de la tinta de mis venas.
Amor de recias soledades que corrieron a esconderse en mediaslunas silenciadas... Amor sin residuos, sin bocas ambrientas y sin mariposas muertas.
A campo abierto
Cayeron todos los caminos a mis pies, se rompieron de golpe cada uno de los días anteriores y reconocí la voz de tu mañana cantando sobre mí.
Cayeron uno a uno los pliegues de mi falda bajo el peso de una sutil mirada tuya... cayeron de la noche las estrellas a mis labios para deshacer tu llanto y el mismo cielo se aquietó para sentir tu nuevo despertar.
domingo, 13 de mayo de 2012
Verás
Verás que ya sale el sol cuando mires a tu lecho y te encuentres con mi piel a la espera de tus manos...
Verás un rayo de luna que se ha escondido en la almohada para poder contemplar el amor de madrugada, verás el agua de un río corriendo por nuestros cuerpos, verás nuevas esperanzas que juegan en nuestras letras...
Verás bocas que se beben, y piernas que se entrelazan para despertar anhelos... Verás amor, ya verás.
jueves, 10 de mayo de 2012
Reflejos
Me desperté con un suspiro perseguido por tu aliento, las horas no cesaban de gritarme desde el techo de mi cuarto, y cuando bajé despacio la mirada, vi el espejo tirado a mis pies reflejando el vacío de cada uno de tus sueños... amor, es primavera y ya escuché cantar al viento en tu ventana.
Amor nuestro
Amor mío que estás en mí, pon mi nombre a reposar entre tus labios; ven siempre a mi piel con tus deseos, haz de mí tu voluntad...
Dame hoy, cómo ayer, todos tus besos; perdona mis torpezas y acepta mis delirios que son tuyos...
Y no permitas jamas que nuestro amor caiga en el pozo del olvido.
Dame hoy, cómo ayer, todos tus besos; perdona mis torpezas y acepta mis delirios que son tuyos...
Y no permitas jamas que nuestro amor caiga en el pozo del olvido.
sábado, 5 de mayo de 2012
Tuya
Guarda mis huellas en tu piel,
mis anhelos en tu almohada,
mi pasión en tu mirada...
Encierra mis suspiros en tu boca,
mis palabras en tus sueños,
mi despertar en ti...
miércoles, 2 de mayo de 2012
Cadenas
Era un hermoso día de primavera, el campo se llenaba de color, de aromas, de vida. El hombre triste caminaba absorto en su pensamiento intentando olvidar el peso de la cadena oxidada que arrastraba. Miró desde su altura a la distancia, como buscando una ventana abierta a la frescura de la madrugada. Tan despistado andaba que no vio en el suelo la botella de cristal, y en un descuido, tropezó con ella; el hombre triste cayó, se escucho el ruido del cristal al romperse, y un crujir de cadenas le hizo pensar que por fin se había librado de ellas.
Cuando levantó la mirada, descubrió que en medio de los pedacitos de cristal en que se había convertido la botella, había un papel enrollado, y las letras de unos anhelos lejanos le saltaron a la cara, metiéndose de lleno en sus entrañas:
Me apetece sentarme en tus rodillas, perderme en tu mirada. Me apetecen tus dedos danzando por mi espalda, tus besos en mi boca... Me apeteces tú.
El hombre triste sonrió, se puso en pie, las cadenas se habían roto, efectivamente, y quiso correr en dirección a esos anhelos, pero había llovido mucho, el camino estaba lleno de barro, y él, pobre hombre triste, no tenía botas apropiadas, nadie le dijo nunca que podría necesitarlas. Los pies se le hundieron en el camino embarrado, cada esfuerzo por salir le hundía más. En su desesperación miró al cielo, la luna no se había recogido esa mañana, el hombre le rogó ayuda y ella le envió a la mejor de sus hadas de luz para que le bordase unas alas, y las bordó tan perfectas, que el hombre voló hasta esos anhelos, y enamoró a la creadora de tan bellas letras.
Y así es como fuiste engendrada, Lucía, de la más bella historia de amor jamas narrado naciste tú, Lucía. Y tu padre dejó de llamarse el hombre triste.
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