lunes, 14 de mayo de 2012

A campo abierto



  Cayeron todos los caminos a mis pies, se rompieron de golpe cada uno de los días anteriores y reconocí la voz de tu mañana cantando sobre mí.

  Cayeron uno a uno los pliegues de mi falda bajo el peso de una sutil mirada tuya... cayeron de la noche las estrellas a mis labios para deshacer tu llanto y el mismo cielo se aquietó para sentir tu nuevo despertar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario