miércoles, 30 de mayo de 2012

Por la mirilla

 Ayer, fue ayer cuando tembló tu aliento sobre mis labios, ayer cuando no eras... ayer, sólo unas letras escritas con dos dedos en un teclado.

 Mañana, era mañana cuando te respiraba... cuando rozaba el cielo con tu mirada.

 Hoy, es hoy cuando se queda el eco a jugar con las sombras de mis enaguas.

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