Siempre habrá un bosque en el que perder cualquier vergüenza.
Cuando los pasos se cuentan de a cuatro y las líneas del sendero se confunden con tus ojos, si colocas tus besos uno a uno en el forro de mis huesos, si te inventas una nube para llover sobre mí tu despertar, y colgamos un gemido entre dos aguas.
Si después de revivir un desliz por mi cintura aun esperas a la orilla de mis manos recordando mis aromas... contaremos con los dedos una vez tras otra cada beso repasando los perfiles de dos bocas hambrientas.
Siempre habrá una vergüenza para encontrase perdida por el bosque
Cuando los pasos se cuentan de a cuatro y las líneas del sendero se confunden con tus ojos, si colocas tus besos uno a uno en el forro de mis huesos, si te inventas una nube para llover sobre mí tu despertar, y colgamos un gemido entre dos aguas.
Si después de revivir un desliz por mi cintura aun esperas a la orilla de mis manos recordando mis aromas... contaremos con los dedos una vez tras otra cada beso repasando los perfiles de dos bocas hambrientas.
Siempre habrá una vergüenza para encontrase perdida por el bosque

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