Era otoño, corría la lluvia sobre el cristal y la risa en la mirada... Era otoño y en la primavera de mis días crecían amapolas, mil libros para llenar una mochila y un millón de sueños para habitar la piel, miradas inciertas, sorpresas recosidas entre suspiros y a los pies el abismo para asomar anhelos... y en cada atardecer un nuevo encuentro con la vida y un despertar del corazón.
Era un otoño, allá por mi vieja primavera... Fue un invierno cálido de hace tanto tiempo que ni se sabe... Llegó la primavera suspirando por sus ojos... y en el verano todo empezó , cómo empieza el silencio sobre la almohada cuando un rayo de luna besa mi piel.

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