Por los días y las noches que tejimos sobre un sueño se pasean ahora los recuerdos, las carencias y algún que otro desatino, en medio de la nada se quedaron los suspiros, y ahora la ilusión se columpia sobre un nido de silencio.
Ya no escucho a las hadas corriendo por mis pasos, ni se alarga la agonía de un desdén entre cariños de terciopelo desgastado... ahora se oye el eco de un miedo tal falso cómo viejo.
Es fácil entregarse en un mar de incertidumbres, sin declarar a voz en grito un sentimiento, es fácil dar cariño guardando el verdadero amor en la trastienda para mejores ocasiones... es fácil dejar el corazón aletargado, tan fácil que yo nunca sabré hacerlo.
Ya no escucho a las hadas corriendo por mis pasos, ni se alarga la agonía de un desdén entre cariños de terciopelo desgastado... ahora se oye el eco de un miedo tal falso cómo viejo.
Es fácil entregarse en un mar de incertidumbres, sin declarar a voz en grito un sentimiento, es fácil dar cariño guardando el verdadero amor en la trastienda para mejores ocasiones... es fácil dejar el corazón aletargado, tan fácil que yo nunca sabré hacerlo.

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