Has pintado de seda mi piel enardecida, mis manos perdidas en tus mapas reclaman su terreno, tu aliento se detiene en mis besos, danza de amor a ritmo de locura.
Una mirada... caricias, anhelos, fuego lento quemando mis entrañas que reclaman tu sangre, se estremece la vida... y tú, que habitas en mi carne, te adueñas un instante de mi muerte, ahogando tu muerte en mi garganta...
No hay comentarios:
Publicar un comentario