martes, 8 de marzo de 2016

Sonaba de fondo un corazón acelerado, algo así como un inicio de locura, algo así como tu voz cuando suena en el hueco de mi boca llenándola de fuego; sonaba de fondo el roce de tus dientes en mis labios.
Enmudeció de pronto la música sobre la que bailábamos y el mundo se paró bajo una caricia eterna.

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