lunes, 1 de enero de 2018

Por todas las mujeres que ya no podrán decir nunca no, por todas las atropelladas mientras caminaban hacia su casa al finalizar la fiesta, por todas las que sintieron el hielo del miendo resoplar a su espalda, por las que se estiraban la falda tratando de que nadie pudiese después justificar al violador.
Por todas las mujeres que perdonaron al padre de sus hijos tras el primer golpe, por las que querían redimir a su agresor, por las que no fueron escuchadas.
Por todas las mujeres que trataron, por encima de todo, de ser personas únicas, libres y valientes pero terminaron siendo nada más que "el cuerpo".
Por todas ellas, y por todos los que formamos parte de esta sociedad: ¡Ni una más!

No hay comentarios:

Publicar un comentario