Llegaste para romper todos mis fríos; con una mirada rescataste de mi sopa hasta el último náufrago.
Quemaste el tiempo muerto con un roce de tus labios; me aleccionaste en el lenguaje de tu piel.
Ya no quedan primaveras oxidadas por venir pues todo lo posible sucedió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario