miércoles, 4 de julio de 2012

A cristal limpio



  Detrás de mi cristal puedo ver todas las sombras dibujadas por cada una de las luces que me acompañaron en mi vida... hay sombras variadas, unas cortitas, otras muy grandes; pero todas son importantes, cada una marca una etapa de mi existencia, aunque ninguna cambiará en nada lo que soy.

  Afortunadamente sé quien soy, de donde vengo y cual es mi sendero. La meta no la sé, porque, cómo dijo el poeta, se hace camino al andar, y al andar tejemos nuestro destino con màs o menos acierto. Mi meta es únicamente vivir, mirar la vida con ilusiones nuevas, siempre con ganas de crecer; y compartir mi vida con las personas que me quieren BIEN, recalco eso porque querer es fácil, querer bien, es otra cosa; es hacer sonreír, es facilitar todo lo posible las cosas, es inquietarse por las preocupaciones de la otra persona, es ayudar a vivir, es aportar serenidad, es compartir, es aceptar... Es AMAR. Querer no es desear hacer del otro lo que no es, anteponer nuestra libertad a su respeto, no es hacer sufrir, ni llorar.

  Habré llegado a mi meta el día que alguien deje grabado en la memoria de mis seres queridos estas palabras: "jamás se puso unos zapatos apretados para que sus pies le llevasen tan lejos cómo su alma le pidiera". .

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