En este momento solo quiero pensar que estás,
por ahora me alegro de saber que existes...
pero si te descuidas,
voy a acercarme sigilosa hasta tus sueños,
voy a robarte mil y algunos pensamientos,
voy a hacer de mi nombre tu ilusión...
por ahora me alegro de saber que existes...
pero si te descuidas,
voy a acercarme sigilosa hasta tus sueños,
voy a robarte mil y algunos pensamientos,
voy a hacer de mi nombre tu ilusión...

Si fuera yo quién estuviera
ResponderEliminarsoñando en ti, y en tus palabras...
¡Si fuera yo!,
¡Dios mio!, ¡Si fuera yo!...
aguardaría ansioso tu llegada.
Quién sabe si un descuido podría llevarme a tus orillas...
ResponderEliminarCargo de tinta mis venas y dejo tras un roce que se desparrame al exterior. Cuando un susurro se convierte en viento, cuando una frase es pancarta que grita el recado que envía alguien a otras personas...
ResponderEliminarPequeños lobos solitarios que recorremos los senderos en busca de presa, no para saciar nuestra hambre, no para matar, pero si para cebar los deseos, sentidos o pasiones...
Hoy me siento junto a tu hoguera...La fría noche se convierte en deleite y recibimos a tormentas, con sus rayos y truenos, que nada más llegar se suavizan en nuestro entorno.
Siempre sorprendes...
... y sentados sobre el frío de la noche encenderemos versos para dar vida al silencio y en esa hoguera nuestra se venderán los sentimientos, el precio, un beso por estrofa.
ResponderEliminarNo me atrajo a tu orilla un susurro, sino la cadencia de un deseo que extingue soledades. Un deseo que acarició tu nombre hasta convertirlo en esperanza. Un deseo de paz sin estridencias en el que, sigilosamente, se amarren los sueños a unas letras. Algo así como decir: estoy aquí y existo; existo porque existe tú.
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