lunes, 4 de febrero de 2013
El abrazo
Es nuevo el sol, el aire... nuevo el despertar, viejas las cicatrices, larga la espera. Mírame señora engalanada de asperezas, mírame y reconóceme con esos ojos tuyos repletos de esperas, mira de frente mi impaciencia posiblemente absurda, mis antiguos motivos, mi injusto deseo de arroparme entre los grises de tu capa.
Me esperas con la serenidad de la sabiduría vieja, me pides calma y me entretienes mostrándome un camino largo, muy largo para llegar a ti... y yo, que me aficioné a tomar atajos, contemplo tu perfil hecho de esperas prolongadas sin sentido, mientras sueño con que acunes mi pesar en tu regazo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario